El derecho a la Ciudad

El derecho a la Ciudad

Cuando caminamos por algunas comunas del gran Santiago, muchas veces basta cruzar la calle y darnos cuenta que estamos en una ciudad completamente distinta, una ciudad dividida con barrios inconexos, destruidos por crecimientos disparejos e incoherentes debido a que son dos comunas distintas. Este problema existe gracias a la inexistencia de un plan de desarrollo mayor, que abarque a la ciudad como un todo, que sea capaz de velar por la calidad espacial de la ciudad.

Actualmente las comunas funcionan de modo independiente unas de otras, escenario propicio para competencia entre ellas, lucha por quien capta más proyectos que inyecten fondos a las arcas municipales, que permitirán financiar más y mejor infraestructura para el desarrollo de la comuna.

El problema de este modelo competitivo,  es que hay comunas que corren con gran desventaja, incapaces de competir a la par con las mejor posicionadas, su desarrollo queda relegado en pos de comunas con más recursos que son mejores competidoras y que siempre se llevan los mejores proyectos.

Captar más recurso se vuelve fundamental para estas comunas más desfavorecidas que ven que la brecha de desarrollo se agranda cada vez más con el paso del tiempo. Esto  tiene como consecuencia una ciudad altamente segregada, con un nivel de desarrollo completamente dispar, donde convive una urbe de primer mundo con una del tercero.

 El actual modelo competitivo no permite el desarrollo de la ciudad desde una perspectiva de global, produciendo que muchas comunas sean relegadas como de segunda categoría y así asegurando que el círculo vicioso continúe.

Para que esto no suceda modelo competitivo debe ser cambiado a un modelo colaborativo, con el fin de generar proyectos intercomunales, con una visión global del desarrollo de la ciudad, con el fin de disminuir las brechas de desarrollo actuales existentes, y construir así una ciudad para todos sus ciudadanos.

Para esto la figura de Alcalde mayor se hace necesaria, figura capaz de ordenar al resto de las unidades comunales que conforman el Gran Santiago, pero que conlleva un cambio profundo en la Ley General de Urbanismo y Construcciones.

Este cambio fundamental podría transformarse en la oportunidad para la implementación un sistema compensatorio que permita redistribuir recursos y la elaboración de un sistema de derechos transables, que podría ser una solución definitiva para los problemas de segregación propios del crecimiento y desarrollo urbano, y que en Santiago es un grave problema, con altos costos en la rentabilidad social de que genera la ciudad.

La implementación de un sistema como este  nos permitiría construir una ciudad más coherente con la trama social. Una ciudad cuyo foco son los barrios y la gente, donde se fortalecen los vínculos comunitarios, sociales y laborales de sus habitantes.

Me pregunto cada vez que veo las noticias, que pasa con la ciudadanía, que pasa con ellos que parecen no conocer que muchos de sus problemas se encuentran en que no defienden su derecho a la Ciudad.

Piero Mangiamarchi
About Piero Mangiamarchi

Arquitecto y Magíster en Arquitectura PUC Chile. Socio fundador de 3370 Studio, oficina de investigación aplicada a arquitectura y diseño, se ha desempeñado principalmente en ámbitos relacionados a la arquitectura y producción cultural. Temas: Patrimonio, políticas e Institucionalidad, desarrollo urbano y cultural. More Posts

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