Decálogo para el Urbanismo Sustentable*. Principio 3: Movilidad

Decálogo para el Urbanismo Sustentable*. Principio 3: Movilidad

* El siguiente artículo es la continuación de una serie de columnas dedicadas a entregar una visión comprehensiva de la sustentabilidad y su estado de aplicación a la escala urbana, campo de gran relevancia actual el país. No es, bajo ningún concepto, una revisión exhaustiva ni trata de definir el concepto de “sustentabilidad urbana”. Se trata más bien de post informativo acerca de qué considerar cuando hablamos de ciudades sustentables y cómo podríamos avanzar hacia dicho modelo.

El impacto del Transporte en el entorno urbano es quizás uno de los signos más reconocidos con la pérdida de calidad del espacio público. Los impactos negativos son variados, y van desde el tráfico producido por automóviles, contaminación acústica y en la calidad del aire, percepción de inseguridad y un largo etcétera. En dicho contexto, mejoras en el acceso y flujos de transporte están relacionados con la idea de un entorno urbano sustentable. La Movilidad, como concepto urbano, se refiere entonces a considerar todos los requerimientos del movimiento de personas en el espacio urbano, ya sea por sus  propios medios o a través de vehículos o sistemas de transporte.

Es necesario puntualizar que la problemática de la Movilidad urbana, en un contexto de ciudad sustentable, es mucho más que la intermodalidad entre transporte privado, transporte público, peatones y ciclovías: debe incluir modos alternativos de transporte y hacer más eficiente el uso de la red de transporte público, por sobre la construcción de nuevas vías para el uso vehículos motorizados. Esta nueva aproximación requiere de una coordinación entre nodos de transporte público (tanto motorizados como no motorizados), que debe además disminuir la congestión vehicular y mejorar las vías de acceso peatonal y de otros modos alternativos de transporte, en un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de la comunidad donde impactan.

En Chile se ha puesto un énfasis especial en habilitar nuestras ciudades con redes de transporte alternativos, fundamentalmente a través de ciclo-vías. Casos emblemáticos hay muchos, y van desde la ciclovía de Pocuro hasta el nuevo proyecto Mapocho 42K. Sin embargo, la realidad de esta nueva red de transporte dista mucho de ser ideal, presentando diversos niveles de calidad en su ejecución. Es evidente que muchas veces se ha debido zigzaguear entremedio del discontinuo espacio entre calle, acera y vereda. Junto con ello, es evidente la falta de continuidad en los bordes de áreas administrativas, por lo cual es aún difícil transitar cómodamente en bicicleta trayectos intercomunales.

Ciclovía en Duble Almeyda (fuente: http://cl.loogares.com/)

El avance en la solución de carencias básicas que afectaron el desarrollo de las ciudades chilenas en las últimas décadas (como la provisión de servicios básicos y vivienda), ha dado paso a la aparición de nuevas  demandas ciudadanas, relacionadas con la calidad de vida. Entre estos requerimientos se encuentra la  demanda por un enfoque más sistémico e integral del desplazamiento de las personas en el espacio  público. La búsqueda de viajes más cortos y el aumento del ingreso han hecho más atractivo al automóvil, en  tanto se reserva dentro de la ciudad amplios espacios para la circulación y estacionamiento de este  modo de transporte. Este hecho coexiste con las demandas ciudadanas por otros modos de transporte. Las caminatas y los viajes en bicicletas concentran  importantes porciones de los desplazamientos diarios, aunque no han sido considerados explícitamente  por los métodos vinculados a la planificación urbana que determinan cómo se distribuye el espacio vial  en la ciudad.

Actualmente, el vínculo entre la planificación urbana y los requerimientos viales se da a través de los Estudios de Capacidad Vial (ECV), el cual sólo evalúa la capacidad de la vialidad estructurarte propuesta por el Proyecto de Plan Regulador, sobre  la base de la suficiencia del espacio o faja vial respecto a una determinada demanda o flujo de vehículos. No contempla las demandas potenciales de otros modos de desplazamiento de personas en la ciudad. Otro aspecto a consignar es el modo como la planificación urbana considera los fenómenos  intercomunales. En particular, se ha observado que la planificación local carece de estudios que la  vinculen con una escala macro urbana, por lo que su coherencia con los requerimientos a nivel de ciudad  no está por ahora asegurada. En ese sentido, la  problemática del transporte muchas veces tiene una trayectoria inversa a la aproximación tradicional de la Planificación, construida desde lo “micro” a lo “macro”. Ver el problema del transporte desde la escala macro para proponer sus estrategias de ejecución en la escala micro está directamente relacionado con el concepto de “Transit Oriented Development (TOD)“, el cual promueve el diseño de barrios y entornos urbanos basados en usos mixtos que maximicen el acceso a nodos de transporte público. Dicho concepto informa la reciente iniciativa de METRO relacionada con el desarrollo inmobiliario en el borde de sus estaciones.

Sesiones de trabajo para el eje Alameda-Providencia (fuente: BRT)

A pesar de las dificultades evidentes de nuestro instrumentos de planificación territorial, existen interesantes iniciativas que incorporan nociones avanzadas de Movilidad urbana, como el proyecto para re-organizar el eje Alameda-Providencia llevado a cabo por el Centro de Excelencia de la Escuela de Ingeniería UC, Bus Rapid Transit (BRT). Como consta en la web del centro, el equipo se basó “en el concepto de complete street, visualizando un proyecto urbano que trasciende las operaciones de buses, priorizando a los peatones, ciclistas y usuarios de transporte público, y logrando una mejor integración entre buses y la Línea 1 del Metro de Santiago. El parque central de la Alameda, un importante ícono para los santiaguinos que se encuentra en mal estado, será rejuvenecido. Asimismo, se considerarán las edificaciones antiguas en torno a los ejes al momento de diseñar el proyecto”. Para finalizar, cabe destacar el estudio liderado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU), con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para avanzar el concepto de movilidad urbana en el país, adjudicada por Aristo Consultores.

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Juan Pablo Blanco
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Arquitecto UC y Magíster en Arquitectura UC. PhD University of Melbourne. More Posts

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